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domingo, 15 de noviembre de 2009

Los suicidios golpean cada vez más fuerte al Ejercito Norteamericano


"Cuando volvió a casa,sus ojos ya estaban muertos.Ocho meses después Tim se dio un tiro el de Día de Gracias", dijeron hace un año Kim y Mike Browman al canal CBS sobre la muerte de su hijo luego de regresar de Irak donde sirvió como soldado a Estados Unidos.

Ellos, como alrededor de 120 familias por semana, sufren la dura realidad de vivir la consecuencia del desorden de estrés post traumático (PSTD)que soportan una gran parte de los veteranos del Ejército y la Marina Norteamericana, según datos que recopiló la cadena televisiva en 45 de los 50 Estados de ese país.

Por otro lado, el documental La Cruda Verdad de Patricia Foulkrod tambìén se dedica al tema en base al testimonios de varios soldados que relatan sus experiencias desde el reclutamiento, el combate en Irak hasta la vuelta a “casa”. Todos en el film destacan lo mismo que los “Browman”: “Nunca volveremos a ser lo mismo”.

Los abusos contra iraquies, la presión de no saber quién es el ”enemigo”, atropellar a una persona que se interpone contra un conbow para evitar un posible “ataque” y matar por error a un civil son algunas de las situaciones que los han afectado para “toda la vida”.

Además, eso se suma a que, como detallan en el film, el Ejercito les da a elegir en su regreso entre volver con su familia o internarse en una Base por un mes para rehabilitarse si poseen problemas psicológico. “Nadie duda en elegir la primera opción”, afirma uno de los entrevistados.

Para paliar este problema,por otra parte, la Secretaria de Defensa estadounidenses ,amparada en la ley de Psicología Kevlar, aplica “el uso de substancias para evitar” este tipo de estrés. Es por eso que, según el periodista y poeta Juan Gelman, muchos de los soldados norteamericanos utilizan propanolol, una “pastilla para el día siguiente que atenúa o apaga la memoria de los horrores vistos y cometidos”.

“Esta técnica de congelación de la sensibilidad y la memoria explica el miedo de las familias que se instala en los hogares cuando los veteranos vuelven y ejercen una violencia indiscriminada.
También el número de violaciones dentro de las fuerzas armadas de EE.UU : ascendieron a 2374 casos en el 2005, un incremento del 40 por ciento respecto del año anterior, y se trata apenas de los casos denunciados”, analiza Gelman en su artículo la lobotomía Moral publicado en el diario argentino Pagína 12.

Aunque esto parece no menguar demasiado el problema ya que las autoridades del Pentagono informaron que a lo largo del año pasado se suicidaron al menos 128 de sus combatientes en el frente. Un número que sobrepasa a los 115 de 2007 y a los 102 de 2006 y es el mayor desde 1980 cuando se desarrollaba la guerra de Vietnam.Un dato que deberá ser tenido en cuenta por el presidente Barack Obama si se piensa en su idea de reforzar las fuerzas de la Coalición en Afganistan en un contexto de mayores suicidios y menor porcentaje de reclutamiento.

Otras voces
"Tenemos que actuar rápidamente con el fin de hacer todo lo posible para revertir esta cifra... perturbadora", dijo el subjefe de personal del ejército, el general Peter Chiarelli.

"En lugar de aprender las lecciones de Vietnam, el presidente, el vicepresidente, el secretario de Defensa y su subsecretario de Defensa nos han metido en un desastre en el desierto", escribio en el Atlanta Journal Constitution Max Cleland, ex senador, ex director de la Administración para Veteranos y veterano de la guerra de Vietnam

"No hay duda de que el estrés es el factor en la tendencia que estamos viendo ", afirmó a la BBC General Peter Chiarelli, vicecomandante del ejército

Sintomas del estrés post traumatico, según la periodista Jeanette Becerra Acosta
—Continuos intentos de adquirir pastillas, armas de fuego y otros objetos para hacerse daño.
—Hablar o escribir sobre la muerte y llegar a morirse o suicidarse.
—Vivir en la total desesperanza.
—Actuar con rabia incontrolable, siempre en busca de venganza.
—Vivir siempre en busca de situaciones de peligro o riesgo.
—Sentirse atrapados, sin salida, como si no existieran puertas por donde escapar hacia la búsqueda de la paz y la felicidad.
—Llamadas frecuentes a viejos amigos, en especial a camaradas militares para despedirse.
—Limpiar compulsivamente un arma que tienen como souvenir.
—Visitas a cementerios.
—Obsesión por la cobertura de noticias de la guerra en la TV y diarios y por el canal militar de televisión.
—Usar su uniforme o parte de ese como botas, saco, camisetas, gorras.
—Insistir en todas sus conversaciones en cuán honroso es ser soldado.
—Dormir demasiado. Algunas veces la decisión de suicidarse conlleva un sentido de paz mental y duermen más de la cuenta para retraerse.
—Hacen guardia, quizá mientras la familia duerme para vigilar sus casas, echando llave obsesivamente a puertas y ventanas.
—Si están bajo tratamiento médico, dejan de tomar las medicinas.
—Se convierten en adictos al alcohol o a ciertas drogas.
—De pronto son compradores compulsivos que no dejan de gastar dinero en regalos para sus seres queridos con la idea de que “nunca lo olviden”.
—Rehusarse a hacer contacto visual con las personas con quienes conversa

viernes, 16 de octubre de 2009

¿No ve el de la Paz?

¿Nobel de la Paz?
Ser político yanqui conlleva casi el 10% de probabilidad de ser galardonado con el Premio Nobel de la Paz, y si no se me cree, preguntarle a los siguientes personajes, que definitivamente marcaron la historia del último siglo:

1906, Theodore Roosevelt, presidente.

1912, Elihu Root, responsable de la ampliación de la escuela militar West Point y de establecer el Colegio de Guerra de la Armada.

1919 Thomas Woodrow Wilson, presidente.

1925 Charles Gates Dawes, vicepresidente.

1953 George Catlett Marshall, jefe del Estado Mayor del Ejército durante la Segunda Guerra Mundial y Secretario de Estado norteamericano, pudo haber sido uno de los responsables de Hiroshima y Nagasaki.

1973 Henry A. Kissinger, acusado de promover los Golpes de Estado contra Salvador Allende en Chile, de apoyar y organizar la AAA de López Rega, y de participar en las dictaduras de Indonesia, Laos y Camboya y de Uruguay en 1973.

2002 Jimmy Carter, presidente.

2007 Al Gore, vicepresidente.

2009 Barack Obama, presidente.

Propuestas y curiosidades
Propuesta: revisar las bebidas que toman los jurados de dicho premio.

Curiosidad: "No hay caminos para la paz; la paz es el camino", dijo Mahatma Gandhi que logró la independencia de la India sin promover un sólo disparo y nunca recibió ningún Nobel, lo cual a mi parecer es una gran injusticia y si no, preguntarle a Borges.

Caras y caretas
Según algunos diarios argentinos, el Washington Post anunció que, tras recibir el premio, Obama envió en secreto más tropas a Afganistán, en busca de quien planeara el atentado al World Trade Center el 11 de septiembre en 2001 y que no pueden encontrar por ningún lado. De todos modos, la información nunca fue confirmada ni desmentida por la Casa Blanca.

Estas son las declaraciones de Evo Morales, a quien Fidel Castro propuso como candidato para el galardón: “Es raro que otorguen el Premio Nobel de La Paz a quien ha decidido enviar más tropas a Afganistán e Irak''.

Apoyos y oposiciones
Sin embargo, el país de las estrellas y las franjas rojiblancas cuenta con el apoyo de su Madre Patria, Gran Bretaña. Su Primer Ministro, Gordon Brown, aseguró que de enviar Obama más tropas a Medio Oriente, Londres enviaría unos 500 efectivos.

Algunas voces en España dicen, además de acusar a su presidente de hacer "papanatismo", que Zapatero se comprometió a apoyar la estrategia del Pentágono.

Sarkozy, por su lado, se negó a aumentar su arsenal de 3.000 guerreros.

La guerra y la paz
¿Quién le entregaría un hueso a un perro asesino?
Mientras se siga dando el premio de la paz más importante a quienes hacen de la guerra su política de estado, las cosas no irán a ningún lado. El odio y el rencor se seguirán gestando en los pueblos sangrantes. La dominación y poderío único de los imperios apañarán la buscada hermandad de los pueblos. Para cambiar las cosas hay que actuar y llegar hasta el fin de los objetivos, nunca arrepentirse y seguir siempre lo que dicta el corazón.

lunes, 14 de septiembre de 2009

El marketing en la guerra

“La guerra contra el terrorismo” parece ser un lema muy convincente, pero siempre y cuando haya un hecho que confirme la razón para ser el que lo combate. Hasta el 2001 se creía que era un problema que tenía sede en medio oriente. Pero el atentado de las Torres Gemelas generó la reacción del gobierno estadounidense y la búsqueda indiscriminada del autor principal del delito…

Al igual que cualquier gran empresa, podríamos sospechar que los Estados poseen algo similar a un departamento de Marketing. Hay veces que varios gobiernos pedirían a gritos una estrategia para disuadir, estimular, atraer o inducir a los "consumidores", o en este caso "ciudadanos", para que piensen, reconozcan o acepten determinadas decisiones políticas.

Por lo tanto, no sería absurdo imaginar que en el 2001, se llevó a cabo la mayor campaña de marketing del mundo dirigida por un Estado, y con un objetivo final tan perverso como aquella operación. ¿Qué mejor estrategia de publicidad que derribarse las Torres más famosas de Nueva York, y así obtener una licencia para conquistar? Sin duda eligieron el mejor medio para difundirlo.

Tal vez, si las Torres Gemelas nunca hubiesen caído, la historia y la actualidad cambiarían drásticamente. Es posible que el pueblo yankee jamás hubiese dado su consenso casi unánime a su gobierno imperialista. Pero hay que leer el pasado y entender el presente. Los dos países más perjudicados con la caída de las Torres Gemelas, fortuitamente son Irak, poseedor de grandes pozos petroleros, y Afganistán, el país productor del 90% de opio en el mundo.

¿No sería este (EE.UU.), más que un estado de derecho, un estado de provecho?

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