miércoles, 23 de septiembre de 2009

Campos de concentración en Honduras



Hace días que en Tegucigalpa hay cientos de detenidos en el estadio Nacional de fútbol Chochy Sosa. “Tienen a los detenidos en campos de concentración al estilo de régimen nazi de Adolfo Hitler en donde hay niños, ancianos, mujeres y hay personas heridas”, manifestó el presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos (CODEH), Andrés Pavón. También afirmó: “por millares, hay torturados, gente desaparecida y estamos confirmando la muerte de dos personas”.

El término “campo de concentración” se refiere a un campo en el cual se detiene o se confina a la gente, usualmente bajo condiciones duras y sin respeto a las normas legales sobre el arresto o la encarcelación. Los campos de concentración fueron una característica integral del régimen nazi entre 1933 y 1939.

Pero no hace falta volver tanto en el tiempo. Un recuerdo más latente y cercano viene directo a la memoria latinoamericana. La utilización de estadios deportivos no es una idea original de este gobierno defacto. Ya en la dictadura chilena de Augusto Pinochet, el Estadio Nacional de Santiago de Chile era un centro clandestino de detención y tortura. También existió el célebre Cilindro de Montevideo, un estadio de básquetbol que la dictadura uruguaya transformó en lugar de detención.

Brasil elevó al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Derechos Humanos, en Ginebra, un pedido de investigación sobre supuestos abusos practicados en Honduras por el gobierno de facto comandado por Roberto Micheletti.

“La mejor manera de evitar que se produzca una situación de violencia en Honduras es que Estados Unidos pida al depuesto presidente Manuel Zelaya que se entregue a las autoridades”, afirma hoy en un editorial de The Wall Street Journal.

Este diario (que nunca sufrió una dictadura) insiste, como ha hecho desde el pasado 28 de junio, en que Zelaya fue depuesto no por un "anticuado golpe militar latinoamericano", sino de manera "legal" y por orden del Tribunal Constitucional de Honduras, después que "agitara las calles con protestas para poder modificar la Constitución del país".

Al parecer, el diario norteamericano olvidó que los anticuados golpes militares latinoamericanos eran impulsados por la Escuela de las Américas, un proyecto de su país “democrático”, destinado a imponer golpes de estado en todos los países de América latina. ¿Por qué será que hoy el golpe es tan diferente? ¿Seguirá operando esa famosa escuela?


1 comentario:

  1. buen blog che, y muy buena esta nota. Escribis vos ? Pasate por el mio, Saludos.

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